|
|
|
|
|
La crisis económica afecta a los españoles cada vez más. Por eso, en los malos tiempos se agudiza el ingenio y se buscan alternativas al ocio convencional que se adecúe a todos los bolsillos.
Los cinéfilos lo tienen fácil: basta con que acudan a las bibliotecas públicas o a la propia Filmoteca española para que consigan disponer de casi cualquier película.
